Mostrando entradas con la etiqueta Población. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Población. Mostrar todas las entradas

sábado, 2 de junio de 2012

¿Qué es el desarrollo?


  Para mí, desarrollo significa la garantía universal de los derechos humanos para toda la población mundial en sus tres categorías: derechos político-civiles, los económico-sociales y los medioambientales. Con el objetivo de una mejora de la calidad de vida de las personas

 



Desarrollo no es equiparable a la riqueza económica-monetaria o al grado de industrialización que tiene un país, sino en la calidad y condiciones de vida de sus ciudadanos. Y saber diferenciar calidad a nivel de vida.
Se trata de un concepto que surge después de la segunda Guerra Mundial, donde se empezó a comparar a los países: unos más “atrasados” que otros (las comparaciones nunca fueron buenas) en términos industriales como motor de crecimiento económico. Y aquí es donde podría empezar otro debate; ¿el crecimiento económico se compara al nivel de desarrollo del país?

La cuestión es que después de la segunda guerra mundial, el bloque de países que no se situaban en ninguno de los dos grandes bloques de aquél entonces, el capitalista o el comunista se les llamó países del tercer mundo. No pertenecían a ninguno de los dos primeros. Además, todos ellos tenían un denominador común: la mayoría eran antiguas colonias, ser poco industrializados, tener fuertes déficits sociales o tener fuertes presiones demográficas entre otras cosas. 

Desarrollo se asocia a los países capitalistas, el no-desarrollo a los del tercer mundo.

Desarrollo y crecimiento

Entonces nace un problema que a mi parecer es muy grave: asociar el desarrollo al crecimiento económico. Partiendo de la idea de que la economía se basa en la gestión de los recursos, no se puede asimilar un crecimiento indefinido, puesto que al ser limitados llegará un momento que no se podrá crecer más y se entrará en una crisis conceptual.

Asimismo entramos también en la debacle de que para sostener nuestro crecimiento estamos limitando el propio desarrollo de otros países. Tanto si se habla erróneamente de desarrollo como crecimiento económico e incluso más importante, también se limita si se habla de desarrollo como concepto de calidad de vida a una gran parte de la población mundial.

Está claro que los humanos no sabemos gestionar. La avaricia de quienes tienen más y no paran de querer está terminando de estropear lo que hay: y la deuda externa no queda absenta de esto, ya que afecta a tantos países. Ahora nosotros lo sabemos más que nunca, y es consecuencia de esta mala gestión.


No viene de nuevo

Esta preocupación quedó reflejada en el informe del club de Roma de 1972. Donde se reunieron grandes personalidades, académicos, investigadores y políticos, con el objetivo de investigar y alentar métodos o interesar a grupos influyentes sobre las perspectivas de la crisis en progreso que estaba, y está, afectando al medioambiente. El informe presentado por Dennis Meadows y titulado “Los límites del crecimiento”    despertó preocupaciones y polémicas. Y dio una visión alarmista y determinista del futuro. Según este informe, si se mantienen las tendencias actuales de crecimiento tal y como se conocen hoy en día, el planeta alcanzará los limites en los próximos 100 años. Bueno, más bien menos, ya que ya han transcurrido más de 25 años del informe.




Está claro que el concepto de desarrollo se debe de unir con el de la calidad de vida de la población y la garantía de los derechos humanos universales. Se debe entender como una cuestión social y no como una cuestión económica.

Enlaces de interés

viernes, 1 de junio de 2012

Las generaciones futuras I: la educación


Una de las formas para poder cambiar las mentalidades de las próximas generaciones es cambiando el modelo educativo impuesto y que conlleva la transmisión insconsciente de un sistema de vida que destruye todo nuestro entorno


Como decía Paulo Freire, un educador y teórico de la educación: “La educación es un acto político de transformación del mundo. Construye una sociedad”. Y por qué no empezar por aquí en el fabuloso arte mágico de intentar modificar las mentalidades de las sociedades futuras. No muy lejanas, las futuras próximas. Este post hace referencia a la educación como herramienta para intentar cambiar, aunque sea un poco, el mundo.

La educación en el mundo occidental es obligatoria des de los 3 años hasta los 16. Durante este periodo de tiempo y justo cuando el cerebro del ser humano es sensiblemente más receptivo, nos están enseñando como formar parte de la sociedad consumista-capitalista de finales del siglo XX. Asímismo, fuera de las aulas estamos inmersos en un mundo lleno de inputs que nos hacen referencia en cómo comportarnos en esta misma sociedad. Además de tener muy ensimismada una cultura católica (no la religión) que lleva incorporada la ética y la moral de que está bien y que está mal.

Educación transformadora

Hace poco leí sobre Edgar Morín, uno de los teóricos que explican sobre la educación transformadora. Él explica que se necesita “una reforma de la educación y de los sistemas educativos, que representa sin duda una de las metas fundamentales de la humanidad en la actualidad”. Morín redacto el informe “los siete saberes necesarios para laeducación del futuro”. 

Tal y como expone el autor en el prólogo, . Hoy en día la educación no educa para conocer, nos lo da todo masticado. Lo que hace que nuestra perspectiva crítica se duerme y no responda en los momentos necesarios. La educación actual hace que la sociedad esté muerta intelectualmente. Morín lo dice claro, se debe abordar la necesidad de promover un conocimiento capaz de abordar problemas globales y fundamentales para incidir allí conocimientos parciales y locales. Así como afrontar las incertidumbres o enseñar lo que es la comprensión, ahora ausente en nuestras enseñanzas. Para el desarrollo de la comprensión se necesita una reforma de las mentalidades, pero esto hoy en día es prácticamente improbable que ocurra.

Cuando se enseña historia se ve claramente el rumbo que esta llevando nuestra sociedad. Siempre se enseña la historia de los vencedores y sin entrar mucho en los detalles desagradables, como por ejemplo en la vulneración de los derechos humanos. Yo nunca estudié la dictadura de Franco tal y como sí lo hice con la revolución Rusa del 1917.  La historia nos aporta miradas críticas siempre y cuando se conozcan todas las partes. Morín dice que no existe una única verdad, igual que no existe solo una versión. Aquí se encuentra un claro ejemplo de cómo se puede llegar a manipular la sociedad mediante la educación.



El egocentrismo 

El conjunto de la sociedad occidental debemos dejar de pensar que somos el centro del mundo. Para explicar esto es necesario un post aparte. Pero no podemos pensar que nuestra sociedad es la mejor si no conocemos las demás, que nuestra forma de vida es la universal puesto que es la más cómoda. Creerse el centro del mundo conlleva sentirse superior a los demás. Y que yo sepa, en este mundo todos somos iguales, todos tenemos el mismo final. Aunque no de la misma manera. 

La educación tiene que dar un giro para poder cambiar, aunque sea un poco, las mentalidades de la población en general. Educarnos con una educación transformadora y en lo que ésta nos quiere transmitir: tolerancia, respeto, paz, empatía, igualdad… Debemos de concienciarnos que la realidad debe cambiar. Empezando, siempre, por las generaciones futuras.

Enlaces de Interés