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viernes, 11 de enero de 2013

El sistema ha triunfado

No cabe ninguna duda que para los artífices del Neoliberalismo, la crisis es el triunfo



Leyendo el artículo del profesor de Economía y política de la Universidad de Osnabrück, Mohssen Massarrat, me planteo muy seriamente la pregunta que él mismo hace: ¿Se trata de una crisis del capitalismo financiero o es el propio orden financiero que ha entrado en crisis parte constitutiva del neoliberalismo que, a principios de los 70, sustituyo al Keynesianismo? 


Si bien nos dice la teórica que en el capitalismo hay ciclos donde se viven periodos de recesión ¿Por qué los políticos o las organizaciones no se plantearon medidas para evitar que el golpe recibido fuera tan duro? Seguramente las medidas ya estaban tomadas pero no conducían a salvar a la mayoría de la población, si no a evitar que las grandes fortunas quebraran y que los que tenían mucho dinero continuaran con su política egocentrica enfocada en la avaricia del querer tener más sin saber porqué.

Verdaderamente me preocupa que haya una mayoría de la gente que piense que la situación en la cual nos estamos encontrando va a mejorar en los próximos años, que todo esfuerzo es necesario para salir adelante. Pues bien, muy a mi pesar creo que simplemente estamos bajo las políticas neoliberales del mercado, que a parte de quitarnos derechos y dignidad, también nos están haciendo más tontos.

Nos encontramos a principios del 2013 y en Alemania la crisis asomó alrededor del 2003. El discutido Tratado de Lisboa se firmó en diciembre del 2008. Todo tiene relación. Alemania y Francia fueron, si no recuerdo mal, los que incitaron éste tratado basado en ideales claramente neoliberales. Tal y como dijo, ya en el 2008, Gerardo Pisarello, profesor de Derecho Constitucional de la Universidad de Barcelona y autor del libro "La Constitución Europea y sus mitos: una crítica al tratado constitucional y argumentos para otra Europa (Ícara 2005)", el Tratado hace más visible el déficit social de la Unión Europea con una filosofía privatizadora y liberalizadora.

Agenda 2010 y Tratado de Lisboa: Política de recortes

Todo está muy bien atado gracias a las manos de los neoliberales que su única manera de buscar soluciones al no-crecimiento de la economía es haciendo recortes. Aquí hay debates que, personalmente, me parecen muy interesantes: el crecimiento económico como premisa universal para existir, saber quién está detrás de todo esto (grandes corporaciones, loobies empresariales,...), etc.

Más que nada me gustaría hacer hincapié en el papel de Alemania en todo esto. Ya en el 2003, el líder del neoliberalismo en Europa entró en crisis con más de 5'2 millones de parados. El entonces Canciller, Gerard Schöcher, que había ganado las elecciones del 2002 con la promesa de no recortar el sistema de seguridad social (otro Rajoy más), impulsó una serie de medidas que, obviamente, hicieron que la opinión pública estuviera en su contra. Se trató, ni más ni menos, que el mayor recorte que había sufrido Alemania en su sistema de seguridad social. Se ve que eso de que los políticos prometan A y hagan todo lo contrario, no es solo una cuestión española. Obviamente el paro se redujo hasta los 3'8 millones de parados en 2007, pero las diferencias sociales también se vieron notablemente aumentadas: según el estudio realizado por la fundación Friedrich Ebert, las personas que vivian por debajo del umbral de pobreza pasaron del 11% en 2001 hasta el 18% en el 2007. De acuerdo, menos paro... pero ¿más pobreza? A qué debemos renunciar para poder, encima, trabajar.

Cierto, Alemania tenía en 2011 el nivel más bajo de desempleo de la historia; con 8 millones de personas trabajando en empleos precarios. Vuelvo a repetir, a qué debemos renunciar para poder trabajar: a tener una vida digna.

Las reformas que nos quieren hacer tragar, y que de echo estamos engullendo sin poder rechistar, son parecidas a las políticas que hicieron los populares Margaret Tacher (UK) y Ronald Reagan (EUA) y que van totalmente de acuerdo con el Tratado de Lisboa y las políticas de recortes que estamos viendo en España o Grecia.

Edzar Reuter, el ex-director general de Dailmer Benz dice textualmente "Estoy convencido que hay suficiente gente trabajando en ocultar el fracaso del sistema bajo un manto de olvido". Creo que hay gente que se llama Angela Merkel, entre otros. Gente totalmente neoliberal que son capaces de acabar con todo para salvar "SU" sistema que les facilita una vida llena de comodidades. Massarat lo tiene claro, los que tienen dinero prefieren ver aumentar su capital mediante recortes al sistema del bienestar que, por supuesto, a ellos no les incumbe, ya que todo lo consiguen con el dinero (educación de calidad, sanidad de calidad,...).

Se está salvando primero a los bancos, al sector financiero con los beneficios que sacan de las privatizaciones y de los recortes sociales. El capitalismo no es nada más que la desregulación de los flujos del capital, la privatización de los bienes públicos, la flexibilización del mercado laboral (no necesariamente buena) y la redistribución de la riqueza. Eso es lo que se está sufriendo en España actualmente y no debemos creernos que vamos a salir de esta: simplemente nos vamos a acostumbrar a este nuevo nivel de vida.

Sin ninguna duda es el mejor momento para los ricos, puesto que el sistema, para ellos, ha triunfado.







Enlaces de Interés
¡Ricos para todos los países, enriqueceos! - Mohssen Massarrat
El tratado de Lisboa: Un Caballo de Troya - Titine Kriesi y Gisbert Otto
Q&A: EU - myths and realities- Paul Reynolds

martes, 26 de junio de 2012

Generaciones futuras II: el consumo


Se tiene que llevar a cabo un cambio en el modelo de vida actual. El consumo nos está autodestruyendo: como planeta, pero también como individuos


Tenemos unas necesidades, no básicas, impuestas a través de la publicidad y de los medios de comunicación. Necesitamos, tal y como nos indica el nombre, satisfacerlas. ¿Cómo? Consumiendo el producto o servicio. 

De esto se trata nuestro modelo de vida actual. Pero hay un gran problema, los productos y servicios que se consumen se tienen que producir, para producir se necesitan materias primeras y estas se están agotando. En resumen: estamos en un modelo de vida finito, que tarde o temprano tendrá que desaparecer, además de estar agotando los recursos naturales del planeta, que son finitos.

Pepa Aguilar, bióloga y miembro de Ecologistas en acción, tiene claro que vivimos en un mundo finito, en el cual la falacia del crecimiento continuo es imposible solo hay un camino posible “vivir mejor con menos”.

Y para esto se necesita un cambio, no solo económico, sino también social. Serge Latouche, economista y teórico del decrecimiento, argumenta posibles caminos hacía un decrecimiento, como la localización de la economía, la producción a escala local y sostenible, la desindustrialización, el fin del modelo de transporte, el fin del consumismo y de la publicidad¸ la des urbanización, el fin del salario máximo, y un largo etcétera de ítems que darían un cambio en nuestra sociedad, volviéndola más sostenible. 

Claro que sobre papel se ven las cosas muy fáciles, pues hay barreras que superar: hay niveles de resistencia con los que se tiene que luchar para poder conseguirlo:
  •       El individual
  •        El de las alternativas colectivas (organizar otras formas de vida)
  •        El político (definición de otra sociedad)

Primero tenemos que tomar consciencia como individuos sobre el nivel de consumismo que tenemos cada uno de nosotros y valorar si es ético y sostenible con el futuro, del planeta pero también de las generaciones que están en porvenir. 

Debemos tener claro que otro mundo no solo es posible, sino que tenemos que hacer para que exista. Pepa Aguilar, comenta que “Latouche  ha vivido en África y aporta sus reflexiones sobre el fracaso al querer implantar allí el modelo de desarrollo occidental, indicando que en África existe un funcionamiento paralelo aeconómico, basado en lo social, las relaciones con la familia, las amistades, la religión, los vecinos, la obligación de dar y compartir, recibir y devolver, etc. las prácticas milenarias de negociación, donación, regateo ó intercambio”.

Es hora de salir de este modelo de vida equivocado y limitado para poder emprender otro que conlleve más sostenibilidad a nivel medioambiental y a nivel cultural también.


Pongamos un ejemplo

El consumismo no nos hace más felices, aunque nosotros pensamos que sí. Al fin y al cabo nos crea una dependencia hacía lo material, que por otra parte no es imprescindible para vivir. Un ejemplo de ello podrían ser los móviles: el nuestro actual modelo de vida es imprescindible vivir con un móvil. Y mucho, pero mucho mejor si es con internet. Porque si no tienes internet en el móvil lo acabarás “necesitando”.

Y también es imprescindible ir cambiando de modelo de móvil a medida que determinada compañía lanza, al mercado, la última sensación. La gente acaba acumulando móviles, que no usa. Es una estrategia comercial maligna, bajo mi punto de vista.

Pues bien, hay una materia primera esencial para construir nuestros móviles, nuestros ordenadores ó videojuegos. Es el Coltan. Un mineral que se encuentra en la República Democrática del Congo y que causa radioactividad, lo que es causa de enfermedades irreversibles entre los trabajadores, que por otra parte tampoco trabajan bajo unas buenas condiciones laborales.

Aquí tenéis un video donde se explica mejor las consecuencias de la explotación de las minas del coltan. Este es solo un ejemplo de que el actual modelo de vida es insostenible y que, además, la pagan aquellos que no son causantes de ella.






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domingo, 10 de junio de 2012

La involución del Estado Social


Nada será como nos lo habían contado. Nada será como nos lo habían hecho imaginar. Todo será distinto; menos igualdad de oportunidades, más pobreza, más impotencia… 



Nos vendieron que la tipología de Estado en la cual estábamos metidos era ideal, puesto que era una mezcla de la intervención total del Estado y de la libre economía de los mercados. En la nuestra, el Estado estaba allí para salvarnos. Para ofrecernos unas garantías que hicieran repercutir, positivamente claro está, en la configuración de la calidad de vida de la ciudadanía.

Y yo ahora me rio. Vicenç Navarro, sociólogo y politólogo español, escribió en “los retos de la sostenibilidad del EstadoSocial”, que en el Estado del bienestar existen intervenciones, más concretamente 5; en transferencias sociales (subsidios, etc.), en los servicios públicos como la educación o la sanidad, en intervenciones normativas y sancionadoras, en la creación del buen empleo y en la reducción de las desigualdades sociales.

¿Y en qué ha quedado todo esto? Si poco a poco se va desdibujando este “paraíso” que nos habían vendido. En España todas estas intervenciones están borrosas y van decayéndose poco a poco. Dentro de nada, seguramente dejaran de existir. De hecho, para ciertos colectivos están dejando de existir. Sin tener en cuenta que la crisis financiera, europea, monetaria o como quieran llamarle se está perpetuando y  está diferenciando aún más las desigualdades sociales.  Albert Sales, politólogo y sociólogo y miembro del equipo de SETEM, lo reitera y añade que en función de tu papel que tienes en la sociedad, la vulnerabilidad delante de la crisis no es la misma porqué las desigualdades son patentes.

Ya no podemos decir que el Estado Español es un Estado Social y democrático de derecho cuando está claro que no lo es. Se rescata Bankia con el dinero que se había recortado en Educación y Sanidad. ¿Des de cuando los bancos son fundamentales para nuestro estado social? 



Hace falta un cambio de rumbo colectivo y hacer frenar a esta política de los mercados para decir que ya estamos hartos. Cada vez hay más movimientos y más acciones para hacer oír una voz que parece no estar cansada de gritar; des del 15M hasta plataformas on-line. Pero debemos de dejar de vivir en pequeñas burbujas y centrarnos en lo que es la colectividad. El pesimismo colectivo que está emergiendo tiene que salir, sobre todo si tenemos en cuenta que los medios de comunicación no van a dar ninguna voz a nadie que no sea estrictamente oficial, para poder protestar sobre que el Estado Social esta involucionando.



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sábado, 9 de junio de 2012

Confesiones de un sicario económico: “Manipular países y crear imperio”


John Perkins, ex-sicario económico que trabajaba para Estados Unidos y sus intereses, publicó su autobiografía “confesiones de un sicario económico” donde se puede comprobar los intereses y presiones que existen entre los países norte y los del sur. 


Primero se identifican los países ricos en recursos minerales concretar un préstamo con el Banco Mundial u otros. El dinero no va hacía el país rico en recursos, sino que se destina a las corporaciones (normalmente americanas, multinacionales) para poder invertir en las infraestructuras de estos países. Esto al fin y al cabo, solo beneficia a las élites de éstos países, no a su población. Luego se dice que la deuda que tienen es muy alta y que nunca la podrán pagar, a cambio de esto les suben el interés y les dicen que tienen que bajar el precio de sus recursos naturales, sobretodo en el caso del petróleo. Perkins lo dice: El Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional trabajan para endeudar al país.

Tal y como nos cuenta Perkins, la tarea de los sicarios económicos es corromper a los presidentes de los países que desean el bien para su propio pueblo.

En éstos videos se encuentra una parte resumida de unos cuantos ejemplos que él mismo nos relata, como los casos de Irán en 1953 con el presidente electo Mohammed Mossadegh, en Guatemala en 1954 con el presidente Árbens, en Ecuador en  1981 con Jaime Roldós, en Panamá también en 1981 con Omar Torrijos o en Venezuela con Hugo Chavez. 

Todos estos presidentes, menos el último, fueron destituidos o asesinados con la sombra de los estados unidos. Todos estos presidentes tenían un objetivo común: los recursos naturales que se estaban extrayendo de sus países para favorecer sobre todo a los estados unidos, deberían enriquecer a su propio país. Lo que no gustó para nada a los americanos. 

Es un video digno de ver y para reflexionar. Los intereses económicos mueven el mundo. La crisis monetaria, la crisis de la deuda. Todo va de la mano y solo son unos pocos los que se están beneficiando con ello sin tener remordimientos de consciencia por la noche. Ahora bien, si todo esto ha salido a la luz algo se deberá hacer para que la rueda pare de girar.




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sábado, 2 de junio de 2012

¿Qué es el desarrollo?


  Para mí, desarrollo significa la garantía universal de los derechos humanos para toda la población mundial en sus tres categorías: derechos político-civiles, los económico-sociales y los medioambientales. Con el objetivo de una mejora de la calidad de vida de las personas

 



Desarrollo no es equiparable a la riqueza económica-monetaria o al grado de industrialización que tiene un país, sino en la calidad y condiciones de vida de sus ciudadanos. Y saber diferenciar calidad a nivel de vida.
Se trata de un concepto que surge después de la segunda Guerra Mundial, donde se empezó a comparar a los países: unos más “atrasados” que otros (las comparaciones nunca fueron buenas) en términos industriales como motor de crecimiento económico. Y aquí es donde podría empezar otro debate; ¿el crecimiento económico se compara al nivel de desarrollo del país?

La cuestión es que después de la segunda guerra mundial, el bloque de países que no se situaban en ninguno de los dos grandes bloques de aquél entonces, el capitalista o el comunista se les llamó países del tercer mundo. No pertenecían a ninguno de los dos primeros. Además, todos ellos tenían un denominador común: la mayoría eran antiguas colonias, ser poco industrializados, tener fuertes déficits sociales o tener fuertes presiones demográficas entre otras cosas. 

Desarrollo se asocia a los países capitalistas, el no-desarrollo a los del tercer mundo.

Desarrollo y crecimiento

Entonces nace un problema que a mi parecer es muy grave: asociar el desarrollo al crecimiento económico. Partiendo de la idea de que la economía se basa en la gestión de los recursos, no se puede asimilar un crecimiento indefinido, puesto que al ser limitados llegará un momento que no se podrá crecer más y se entrará en una crisis conceptual.

Asimismo entramos también en la debacle de que para sostener nuestro crecimiento estamos limitando el propio desarrollo de otros países. Tanto si se habla erróneamente de desarrollo como crecimiento económico e incluso más importante, también se limita si se habla de desarrollo como concepto de calidad de vida a una gran parte de la población mundial.

Está claro que los humanos no sabemos gestionar. La avaricia de quienes tienen más y no paran de querer está terminando de estropear lo que hay: y la deuda externa no queda absenta de esto, ya que afecta a tantos países. Ahora nosotros lo sabemos más que nunca, y es consecuencia de esta mala gestión.


No viene de nuevo

Esta preocupación quedó reflejada en el informe del club de Roma de 1972. Donde se reunieron grandes personalidades, académicos, investigadores y políticos, con el objetivo de investigar y alentar métodos o interesar a grupos influyentes sobre las perspectivas de la crisis en progreso que estaba, y está, afectando al medioambiente. El informe presentado por Dennis Meadows y titulado “Los límites del crecimiento”    despertó preocupaciones y polémicas. Y dio una visión alarmista y determinista del futuro. Según este informe, si se mantienen las tendencias actuales de crecimiento tal y como se conocen hoy en día, el planeta alcanzará los limites en los próximos 100 años. Bueno, más bien menos, ya que ya han transcurrido más de 25 años del informe.




Está claro que el concepto de desarrollo se debe de unir con el de la calidad de vida de la población y la garantía de los derechos humanos universales. Se debe entender como una cuestión social y no como una cuestión económica.

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